Esta maravillosa planta que os traemos hoy es el hisopo o Hyssopus officinalis.

Pero, ¿qué la hace tan especial?¿y por qué decimos que es ancestral?

En primer lugar es una planta rara y escasa de encontrar en el campo, lo que la hace más especial para cultivar en casa.

Es una planta muy rústica y aunque aguanta el frío, su especialidad es soportar la sed, altas temperaturas y estar expuesta a pleno sol. Además que necesita estas condiciones para florecer abundantemente.

Bajo nuestra experiencia las matas de hisopo que tenemos aquí soportan sin despeinarse “la caló” de 54 graditos de Córdoba, mientras que otras plantas, como las lavandas, aguantan a duras penas.

Pero si algo ha hecho ancestral a esta planta son sus cualidades culinarias y sobre todo las medicinales.

Y es que desde tiempos sumerios, hebreos o griegos esta planta ha sido una fundamental en medicina. De hecho, su nombre hisopo, es una castellanización del griego clásico, que a su vez es una adaptación del nombre semita-hebreo. Así que hasta su nombre es milenario.

Es una planta expectorante, antitusiva y antiséptica, pero además, se ha usado como condimento de sopas, guisos, carnes de caza, setas o embutidos (pequeñas cantidades y siempre en fresco porque es muy fuerte)

A pesar de las grandes bondades que tiene es una gran olvidada, pero desde almoradux wild herbs queremos volver a darle el valor que se merece y que muchos de vosotros podáis disfrutarla en vuestro huerto y jardín.