Las plantas aromáticas tienen un diseño radicular que les permite aguantar las sequías prolongadas de su hábitat natural: el monte mediterráneo.
Sus raíces profundizan mucho en busca de la humedad, ya que los suelos de la cuenca
Mediterránea suelen ser profundos y drenantes. Pero esta adaptación se les vuelve en su contra cuando queremos cultivarla en maceta o en la tierra de nuestro jardín.
En estas condiciones a veces nuestras plantas pueden padecer de asfixia radicular, un problema que, combinado con hongos, es mortal para nuestras aromáticas
¿Qué podemos hacer en este caso?
Prevención:
Ubicación.
Sembrarlas en zonas a pleno sol evitando la sombra de grandes árboles o arbustos. Estos harán que la tierra esté siempre más húmeda y, aunque en verano les puede venir bien, cuando lleguen las lluvias del otoño o la primavera, esta zona puede provocar pudrición de raíces, además que es más fácil la proliferación de hongos.
Si nuestro jardín es de semisombra intentemos ubicarlas en la zona más expuesta al sol posible, sobre todo teniendo en cuenta el sol del invierno.
Además podemos mezclar nuestra tierra con un aporte grande de arena de río y conseguir así, que esta sea más drenante. Gracias a eso evitaremos el encharcamiento.
Si vamos a cultivar en maceta es mejor usar un sustrato a base de fibra de coco o hacerlo nosotros casero, cuya receta te mostramos en otro post.
Salvia con asfixia radicular

Salvia con asfixia radicular

Pero ¿y si ya tenemos el problema?

Solución:
  1. Si no está muy avanzado dejar de regarla y pinchar la tierra a su alrededor para intentar oxigenarla y que sea más fácil retirar la humedad.
  2. La otra opción es algo más arriesgada, pero si está muy avanzado o la ubicación de esta es demasiada mala (zona de riego excesivo, suelo arcilloso,etc) será ya la única: Sacarla y transplantarla en un macetón con un sustrato ligero de arena de río con algo de humus de lombriz o compost, podar las partes ya muertas y esperar a que se recupere. Esta es una medida desesperada porque la planta puede morir en el proceso, pero dejándola donde está es muerte asegurada.
Una vez trasplantada se le puede dar un riego ligero con un poco de agua oxigenada que le ayudará a eliminar hongos de las raíces y a fortalecerlo
El porcentaje ideal es 15ml de agua oxigenada x 3L de agua.
En las dos opciones el riego ligero con agua oxigenada y un tratamiento con fungicida natural ayudarán a su recuperación (si está muy delicada es mejor no usar químicos, porque la podemos terminar de matar, los tratamientos siempre poco a poco)
Con estos consejos podremos prevenir la asfixia radicular y poder salvar a nuestras plantas cuando ya la están sufriendo.
Lavanda recuperándose tras asfixia radicular

Lavanda recuperándose tras asfixia radicular