Tagarnina, Scolymus hispanica
Tagarnina, Scolymus hispanica
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Tagarnina, Scolymus hispanica
Tagarnina, Scolymus hispanica
Tagarnina, Scolymus hispanica

Tagarnina, Scolymus hispanica

0,76 €
Impuestos incluidos

La tagarnina es una planta rústica y resistente que  combina utilidad culinaria, valor medicinal tradicional y beneficios ecológicos, convirtiéndola en una opción atractiva para jardines sostenibles y huertos de plantas comestibles.

(se venden 6 planteles juntos y se envían dentro de una maceta de fibra de coco)

 

Nombre científico: Scolymus spanica

Nombre común:

Castellano: tagarnina, cardillo, cardo santo, caldoncha

Catalán: cardet, fuell, cadernina, catrelines, card de carxofa

Descripción: Conocida popularmente como tagarnina o cardillo, es una herbácea perenne espinosa que habita en barbechos y bordes de caminos, tanto sobre suelos arenosos como arcillosos siempre que tengan una cierta humedad. Hasta 1000 m. Es originaria del Mediterráneo occidental, abundante en España, especialmente en Andalucía, Castilla-La Mancha y Levante. Se encuentra en toda España, aunque se hace más escaso o ausente hacia el norte. Es muy apreciada por su rusticidad y adaptabilidad a suelos pobres y secos. Forma matas densas con tallos erectos y hojas lanceoladas espinosas, que puede llegar a una altura de entre 50 y 150 cm. Sus hojas son lanceoladas, dentadas y espinosas, de color verde intenso y su floración (de primavera y principios de verano) con capítulos amarillos que atraen polinizadores y aportan color al entorno.

Cuidados: Su cultivo es sencillo: requiere pleno sol, suelos ligeros y bien drenados, y tolera la sequía y el frío mediterráneo. Podándola después de la floración se controla su expansión, y se multiplica fácilmente por semilla o regeneración de raíz. 

Usos: Es muy valorada en la gastronomía tradicional española, sobre todo en Andalucía y Castilla-La Mancha. Aunque también se come en crudo el tallo tierno pelado, la parte aprovechable más habitual son las hojas de la roseta basal recolectadas antes de la floración. Para ser consumidas deben ser previamente “peladas”, eliminando el limbo y borde espinoso de las mismas y dejando únicamente el nervio central, lo que vulgarmente se conoce como penca. Tienen un sabor agradable en crudo, pero generalmente se consumen cocinados. Una vez pelados, se lavan, se cortan en trozos y se cuecen en agua con sal, para prepararlos a continuación de diversas maneras; rebozados, rehogados, en revuelto o tortilla, o como verdura de acompañamiento de los garbanzos en el cocido o en potajes. Para poderlos comer todo el año se preparan conservas, cociendo los cardillos y embotándolos al vacío.

Tamaño maceta
6 planteles
Exposición
sol directo
Riego
escaso
Usos
atrayente de biodiversidad
fruto comestible
medicinal
SL082

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